PRÓLOGO A BOLERO, MA NON TROPPO, DE REGINA ÁVILA Por Alejandro Cánovas Pérez

PRÓLOGO A BOLERO, MA NON TROPPO, DE REGINA ÁVILA  Por Alejandro Cánovas Pérez
...a Alicia le habían pasado
tantas cosas extraordinarias aquel día,
que había empezado a pensar que
casi nada era en realidad imposible.
Lewis Caroll. Alicia, en el país de las maravillas.

Emergiendo de su bañera, en la que ha estado visitando mundos, Carlota se prepara para una cita muy importante. No debe llegar tarde al encuentro. Y como de costumbre, se retrasa por el pecadillo de contarnos una historia más...


Regina Ávila es una escritora cubana exiliada en su propio territorio de ensueños. Nacida en Caracas, de padre venezolano y madre habanera, ha compartido casi todos los instantes de su vida con esa palabra en mayúscula que se llama VIAJE. El primero de esos traslados físicos, ocurrió en su infancia como resultado de la Revolución de 1959 en Cuba. Vivió por aquellos años en Estados Unidos que se convirtió en país de adopción; allí hizo estudios de Interpretación y actualmente, conoce y habla el español, el inglés, el francés, el portugués, el italiano, el ruso, y el árabe clásico. Viajar por las lenguas ha sido también, una ocupación de la creadora durante varios años y hoy, decidida a terminarlo todo en un solo caminar, transita por la profesión de arquitecta de interiores y exteriores, lo cual le permite dar saltitos infieles de cuando en cuando, para asomarse a la literatura, y como poetisa y ahora novelista, seguir, de forma generosa, haciéndonos partícipes de cada imagen suya.

Carlota, protagonista y narradora, como en su caso, hace las de Zazie. Presenta invariablemente sus aventuras, reales para ella, reales para su lector. Sin embargo, ojo con la credulidad, Carlota juega con la verdad, con la ilusión, y con cada elemento de un mundo en el que nos hace entrar como Lewis Caroll en su Alicia, en el país de las maravillas. Territorio de maravilla, la bañera misma, el cuarto, el espejo, casi nunca sabemos si la manipulación de los datos es, en serio o en risa. Jugada maestra.

A causa de su cultura inter-artística y de su educada sensibilidad, Regina Ávila toca las fronteras de una literatura no solamente cubana, sino mundial, que ha seguido de cerca los temas más caros al feminismo literario. Sin embargo, no hay reivindicación de la imagen de la mujer por agresión, sino por demostración certera de las capacidades de su condición humana. A pesar de la relativa brevedad de esta obra, consideramos que ocupará un lugar en la historia literaria cubana y latinoamericana cerca de Laura Esquivel, y también de la inglesa Virginia Woolf, a las que hace homenaje implícito.
Un capricho del azar quiso que Bolero, ma non Troppo, estuviera perdida durante veinte años. Viajes, interiores y exteriores, impidieron que la novela, anterior con mucho a algunos autores y obras publicadas dentro de la literatura latinoamericana, fuera conocida. Un capítulo fue incluido en la prestigiosa revista literaria Linden Lane Magazine (octubre-diciembre de 1982). Sin embargo, no creo que hayan sufrido sus páginas por el tiempo transcurrido. Su lectura resta fresca y vigente, prueba que tiene valores que el lector sabrá reconocer después de reír y de llorar con ella.
Como los desplazamientos implican concepción de espacio, el lector quedará complacido por los múltiples viajes al pasado o al futuro que Carlota le cuenta. Tiempo --le dice su reloj falso o verdadero. Tiempo o espacio --le dice a Carlota un Alguien que no le permite más que la concertación de una cita a ciegas. Pero, Carlota acepta valientemente el reto y desde su bañera se prepara. Bolero, ma non Troppo, es una rendición y un ajuste de cuentas. So pretexto de tener un encuentro, el lector vive con Carlota todos los instantes de una espera en el fondo angustiosa, mas vivida cubanamente con gran sustancia filosófica.
Y sí, la novela nos ofrece una filosofía de vida. Un viaje hacia un encuentro preparado largamente por su protagonista. ¿O será que Carlota nos ha ocultado algo más que esa información? La obra nos habla mucho, sobre el imponderable, el final inesperado, la tragedia devenida comedia, o lo contrario; nos habla de una eternidad imposible de asir en tan breve plazo como el de nuestra vida, o el de nuestra lectura. La risa, cubana y con valores sobradamente curativos, es empleada por la escritora, para tratar una enfermedad que afecta, desde siempre, la humanidad de nuestro planeta: ¿tal vez por eso, titular su obra aludiendo al bolero, triste, pero, no demasiado, para curarnos por homeopatía?. La contención venezolana se revela súbitamente aquí.
Y, entonces llegamos a un aspecto que apasiona a los psico-analistas de hoy. La abundancia de zapatos, de vestidos, joyas y relojes, testimonio de querernos decir cuánto debemos a los detalles el concepto del todo. Sí, porque Regina Ávila nos inunda de información sobre marcas, usos y costumbres de una sociedad finisecular multinacional que adora esta información portada sobre el cuerpo. Y la escritora la convierte igualmente, en motivo de risa o de seriedad, según el caso. Los accesorios son humanizados, a tal punto, que forman parte de una aventura políciaca al borde de una comicidad suicida. ¿Mirada crítica o aceptación complaciente? La elección, al respecto, queda en manos de su público.
En el siglo que avanzamos, ya está probada la internacionalización del arte literario y de un gusto, que sin dudas optará por una literatura como ésta... cómica, triste, de programa, tal vez sublime...


Bolero, ma non Troppo

ISBN: 84-930580-1-7
Editorial Aduana Vieja, Cadiz, España
Aparecida en español en 2005 y en francés en 2006
[ Ajouter un commentaire ] [ Aucun commentaire ]

# Posté le vendredi 03 août 2007 12:39

¿HABLAMOS DE LA MUERTE DEL LIBRO? Por Alejandro Cánovas Pérez

¿HABLAMOS DE LA MUERTE DEL LIBRO? Por Alejandro Cánovas Pérez

Algunas leyes del arte literario en su historia y algunas conclusiones sobre la historia literaria europea, hispanoamericana y cubana

Una breve ida y venida en un panorama de la historia literaria a la que pertenecemos, nos ofrece la oportunidad de encarar a profundidad en el fenómeno cultural del arte literario y del libro, desde lo que llamamos la Antigüedad hasta nuestros días. De manera que, conoceríamos un grupo de leyes generales o constantes que se desprenden del análisisde este tema y de modo puntual, del estudio de obras representativas de la cultura literaria universal. Una versión de este análisis ya fue publicada por el autor como : "¿Hablamos de la muerte del libro?". En: La Revista del Libro Cubano. Año I, No. 4, 1997. pp 8-9.
Estas leyes son nueve (9) y por orden de enunciación, se puede hablar de la primera ley: es decir, el fenómeno del nacimiento, desarrollo y culminación, así como de la actual transformación de lo que llamamos, hoy, los géneros literarios. La segunda: el nacimiento de la filología en edad tan temprana para el arte europeo... la importancia de la preceptiva. La tercera ley, es el Descubrimiento y Conquista de las Américas, la primera universalización forzosa del mundo. La cuarta ley: la imprenta generó la aparición de un objeto de consumo llamado libro. La quinta: La historia literaria hispanoamericana aparece como continuación y ruptura de la historia literaria europea. La sexta ley: coincidencia entre el surgimiento de las literaturas hispanoamericanas y el nacimiento de una identidad cultural correspondiente a cada nación. La séptima: La literatura cubana y otras literaturas nacionales de Hispanoamérica son ecuménicas. La penúltima y octava: una crisis del libro y de la literatura se hace universal. Y finalmente, la novena ley: la universalización de la crisis de la literatura y de su substracto libro, y el futurismo (como pretensión estética absolutamente querida) que engendra, no escapa ni escapará tampoco incluso, de entre los propios temas de la creación artística literaria.

1era ley. El fenómeno del nacimiento, desarrollo y culminación, así como de la actual transformación de lo que llamamos, hoy, los géneros literarios

Tal vez, así se comprende el fenómeno del nacimiento, desarrollo y culminación, así como de la actual transformación de lo que llamamos, hoy, los géneros literarios, tan importantes, para establecer los lindes entre lo que es arte literario y lo que no lo es. Por eso, entenderíamos mejor la relación entre la preceptiva y las leyes históricas que rigen el arte literario.
De esta forma, una primera ley parece cumplirse en la historia literaria de procedencia europea, desde la conformación de la filología clásica, hace venticinco siglos, hasta nuestros días. Ella comienza a expresarse en el nacimiento de los géneros artístico-literarios a partir de su matriz: el epos ( poesía, cuento, novela, teatro: tragedia y comedia ) y esquematizando un poco, recorrió una primera etapa que tuvo su culminación y su rompimiento en el racionalismo ( siglo XVIII ). Concretamente, partir de este siglo, y de la filosofía reinante, la formación genérica del arte literario, comienza a franquear sus mismas fronteras y a alejarse de ellas, y nuestra centuria, encuentra su clímax --que puede entenderse como fenómeno de transición-- de mezcla, subversión y transformación, tal vez definitiva, de la república de las letras.

2da ley. El nacimiento de la filología en edad tan temprana para el arte europeo... la importancia de la preceptiva

Otra ley general, puede verse cumplida en el nacimiento de una ciencia como la filología en edad tan temprana para el arte europeo, lo cual influyó en calidad de arte poética notablemente en sus leyes e historia, así como en la práctica creadora. Entre una de sus intromisiones más notables merece destacarse la llamada preceptiva, la cual, se constituyó en orientación estética, filosófica, religiosa dentro de lo artístico, de tal forma, que durante cerca de quince siglos, el arte literario se desarrolló a partir de modelos "copiados" y seguidos, ya fuera, por la influencia de instituciones educativas, ya fuera, por la filosofía y/o la religión católica --de todas formas aquéllas, en manos de los conventos, las iglesias y aún, el clero. Las comillas solamente señalan que pongo en duda el hecho de que la “copia” fuera maquinal y no muchas veces realmente innovadora... aunque hubiera que lamentar, a veces, una excesiva manipulación o desvío de las intenciones del texto original. El respeto del copista o del alumno --si era el caso--, hacia su modelo, sin embargo, prevaleció en muchas obras para nuestra tranquilidad filológica. Luego, el Renacimiento, y más tarde, y más exactamente, el romanticismo --sustentado aún en el Renacimiento-- despoja de su unilateralidad estética que es en el fondo, unilateralidad filosófica, religiosa, etc., la enseñanza (preceptiva) literaria y con ello, provoca la enorme revolución estética y la rápida sucesión de "escuelas estéticas" en la que el siglo XIX y el siglo XX han navegado con mayor o menor fortuna creadora. La característica principal de esta ley es que, actualmente, ella ha servido para la mirada "interior", la evaluación de logros composicionales y la obtención de bases estéticas más amplias para la creación literaria. Las artes se aproximan y divergen, nacen y mueren, y por tanto, se contaminan, estéticamente hablando, entre ellas.

3era ley. El Descubrimiento y Conquista de las Américas, la primera universalización forzosa del mundo

Pocos historiadores del arte literario han reparado lo suficiente en la importancia del llamado Descubrimiento y Conquista de las Américas, finales del siglo XV y en el siglo XVI. La visión más común y actualmente de moda, repasa aquella época desde un punto de vista histórico general, económico y hasta cultural --que se entiende por la defensa de la identidad, entre muchos de nosotros, los latinoamericanos. Sin embargo, el impacto de esa primera universalización forzosa del mundo y lo que significó para la literatura, ha sido insuficientemente valorado.
Pienso que la segunda universalización forzosa del mundo, fue la colonización y neocolonización del África y del Asia, y en cuanto a la tercera universalización forzosa del mundo... se trata de la época en que vivimos, y algunos la han llamado “globalización”. Si en la primera y en la segunda, las bases políticas y económicas de expansión de un grupo de países hacia otras zonas geográficas, se disimularon durante algún tiempo, en ésta última universalización, no hay dudas de que la razón económica se esgrime en un grado superlativo como pretexto incluso, descarnado. La democratización del mundo será una consecuencia indirecta de la expansión del último imperio: el norteamericano. Pero, esto no influirá correlativamente en el arte literario.


4ta ley. La imprenta generó la aparición de un objeto de consumo llamado libro

En primer lugar, el reciente invento de la imprenta --chino e importado y redescubierto-- por Gutemberg, y su posterior desarrollo, en el contexto del desarrollo general del capitalismo europeo, generó la aparición de un objeto de consumo llamado libro, el cual se convirtió en un fenómeno de alta importancia social. Me refiero a este hecho someramente, ya que en el capítulo final de mi libro en preparación, ¿Quién es usted, qué dice, a quién, para qué? Prolegómenos para una filosofía de la composición literaria, lo trataré con otras perspectivas y mayor profundidad. Sin embargo, en lo que respecta a esta ley, la presencia del libro, en forma de cuaderno de hojas de papel, impresas, más baratas, como un soporte material del arte literario, contribuyó a la difusión del arte literario en un mundo, entendido como mercado, con una demanda mayor a la oferta que anteriormente existía. Esto es una verdad histórica. La otra verdad es que este proceso formó parte de otro más general que podemos llamar el de la democratización de la sociedad por el capitalismo en expansión, que conduce a una democratización en el campo de las ideas, que también muy pocos --inmersos en su eurocentrismo voluntario o no-- saben apreciar: y es que la culminación del Renacimiento --democrático y humanista-- tuvo lugar coincidentemente con el Descubrimiento y la Conquista del Nuevo Mundo, expresión que subrayo con toda intención, por ser precisamente el nombre que resumió los anhelos utópicos renacentistas europeos: el Nuevo Mundo como el supuesto lugar, o la tierra, del hombre nuevo, de la igualdad, la fraternidad y de la libertad.
La imprenta agilizó el intercambio de ideas, al ponerlas a disposición de un público inmenso. El autor literario europeo no imaginaba anteriormente la repercusión del producto de su intelecto, sino en una corte, en círculos muy pequeños... Ha muerto la época de Dante y de La Divina Comedia, la de Nicolás Maquiavelo (1469-1527), hombre de estado, historiador y pensador político italiano y de su ensayo El Príncipe (1532), para consumir entre Cortes, reinados y principados. Nace la era del escritor espanol Miguel de Cervantes (1547-1616) y de su novela El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha (1605-1615), del también novelista, el francés, François Rabelais (1483-1553).y su Pantagruel y Gargantua (1532-1552)... Era del gigantismo, y con ella, aparecen otros problemas para el arte literario.

5ta ley. La historia literaria hispanoamericana como continuación y ruptura de la historia literaria europea

Obviamente, la condición en la que los territorios conquistados por España y Portugal, que son los que nos van a ocupar como asunto principal, que es la de entrar en una órbita cultural dominada por esas metrópolis europeas, va cambiando para sustentar objetivamente y más tarde, el nacimiento de las literaturas hispanoamericanas y de entre ellas, la literatura cubana.
Esta será otra ley general: la historia literaria hispanoamericana es continuación y ruptura de la historia literaria europea.

6ta ley. Coincidencia entre el surgimiento de las literaturas hispanoamericanas y el nacimiento de una identidad cultural correspondiente

Una otra constante o ley que identifica y rige el proceso literario concebido dentro de nuestro contexto une el surgimiento de las literaturas hispanoamericanas con el nacimiento de una identidad cultural correspondiente. Ambas cosas no tienen un correlativo absoluto, se da el caso de que existen independientemente, y de que una obra literaria o un conjunto de ellas aparezcan sin que por ello, la llamada identidad cultural nacional se haya establecido, cuajado o consolidado debidamente. Es decir, que la interrelación sólo se caracteriza desde el punto de vista y en el momento en que ambos fenómenos se influencian respectivamente. Sin embargo, lo que si es comprobable es que existe una preponderancia, todavía hoy, de los modelos culturales europeos, asumidos como mundiales, y es preciso decir que la literatura hispanoamericana y la literatura cubana se insertan dentro de ese proceso de "mundialización".


7ma ley. La literatura cubana y otras literaturas “nacionales” de Hispanoamérica son ecuménicas

Situada en ese marco histórico descrito como ley de la historia literaria euro-hispanoamericano-cubana, se encuentra el hecho de que la literatura cubana tiende al ecumenismo. Este fenómeno, no excluye nuestra historia cultural, todo lo contrario: forma parte de ella en tanto también nuestra cultura está proponiendo su universalismo. La literatura cubana, se alimenta de modelos euro-hispanoamericanos y norteamericanos, y también busca en el continente asiático, en el africano, en otras tradiciones culturales un sustento a su ya asombrosa flexiblidad artística y esta condición de ser sólidamente flexible, desde un punto de vista técnico, augura un nuevo desarrollo así como la sustentación de un nuevo modelo cultural apropiado.

8va ley. Crisis universal del libro y de la literatura

Una ley general que influye en todas las que he mencionado, y que por eso he dejado para el final, se convierte en un factor a tener en cuenta en nuestra especificidad literaria: la crisis universal del libro, de la cual ya hemos tratado a comienzos de este capítulo, ya que influye evidentemente en el soporte material "más físico" si se puede decir así, del arte literario. Después de cerca de cinco siglos de mostrarse para sus consumidores en la forma libro, el arte literario vivió con ella todas las etapas de la vida biológica hasta su decadencia, que es en el fondo, la crisis de una sociedad que engendró tal status en la historia literaria. La llamada muerte del libro y de la literatura, es pues, sólo el anuncio de cambios materiales y espirituales a observar, tales como:

8va A. Cambio en el soporte material y de consumo
La aparición del CD-ROM condiciona para el libro y el arte literario una forma transicional como técnica y como estética ya que interactúa con otras artes: cine, teatro, video, música, y con una tecnología que sustenta varias ciencias: la cibernética, informática, semiótica, etc.

8va B. Transformación de leyes histórico-literarias
¿La literatura será texto lingüístico-visual?. Al respecto sospechamos en una conexión entre lo cibernético y los idiomas humanos, la animación digitalizada tanto para cine como para computadora, cine, y la televisión como mínimo predecible.

8va C. Modificación de leyes histórico-literarias: del gusto y de la relación público-lector con el artista literario
Una evidente modificación en las leyes históricas del gusto y de la relación público-autor está apareciendo: entonces nos preguntamos si el lector podrá interactuar con las historias o los poemas, dadas posibilidades o combinaciones previstas por el autor.

9na ley. La universalización de este último problema (el de la crisis de la literatura y de su substracto libro) y el futurismo que engendra no escapa ni escapará de entre los temas de la creación artística literaria

De hecho, desde los años setenta del siglo XX, y tal vez desde mucho antes, en numerosas obras de anticipación, se prevé hasta la comunicación telepática con ese libro futuro e incluso, la educación de la capacidad de aprender los conocimientos con el fin de acelerar el consumo del mismo para llevar a unos segundos este proceso. Esto último pertenece al dominio de lo filosófico y ronda entre las ideas más generales con las que nuestra civilización actual se observa a sí misma: el empleo del tiempo, la búsqueda de su esencia y su influencia sobre el fenómeno de lo humano.
Creo que de la capacidad de orientarse sobre estas constantes que porta la historia literaria que nos atañe depende con mucho la comprensión de la historicidad del acercamiento a la noción de la composición de una obra de arte literario e igualmente, a su filosofía, que es la raíz más profunda de su pertenencia a un presente, a un pasado y a un porvenir.
[ Ajouter un commentaire ] [ Aucun commentaire ]

# Posté le mardi 03 juillet 2007 16:32

MACHU PICCHU : OMBLIGO DEL MUNDO Por Alejandro Cánovas Pérez

MACHU PICCHU : OMBLIGO DEL MUNDO Por Alejandro Cánovas Pérez
Pronto celebraremos el centenario del descubrimiento por el explorador norteamericano Hiram Bingham (1875-1956), en 1911, de una ciudad maravillosa situada en los Andes peruanos llamada Machu Picchu.
Alejada de toda controversia, inconmovible y orgullosa, Machu Picchu espera que, un día, los investigadores se pongan de acuerdo sobre cuál es la solución de sus misterios.

La ciudad está situada en la provincia Madre de Dios, perteneciente a la República del Perú. Sin embargo, su cercanía a la Amazonia --de hecho formaba parte del Antisuyu o una de las cuatro partes en que se dividía el imperio incaico, correspondiente al país de los Antis-- la relaciona con el nacimiento de este gran río, o más bien, con su gran cuenca.
Si observamos bien en el mapa, Machu Picchu se encuentra al Este del Cuzco (capital del imperio de los Incas, llamada el ?ombligo del mundo?) y al mismo tiempo, del océano Pacífico. El país de los Antis, era pues, el país del Sol Naciente para los pensadores incas... sin embargo, el alejamiento del Cuzco, pone en relieve un primer problema: existe una contradicción entre considerar el centro del imperio como ombligo de un mundo, y al mismo tiempo, dar importancia a una ciudadela tan alejada de él... como inaccesible.
Otra cosa a señalar: si nos alzamos imaginariamente considerando un contexto planetario, la rugosidad del relieve americano, cuyos puntos más altos son precisamente, los picos andinos, el panorama nos llevaría a imaginar que la salida del sol --divinizado por la cultura incaica como Inti y principal foco de adoración de muchas culturas coexistentes-- era avistada primero por el ?santuario Machu Picchu? y al parecer, comunicada en su estado de hechos, a la élite gobernante... ¿sería esta la verdadera función de Machu Picchu?
También... si toda la antigüedad del complejo monumental atestigua haber sido anterior al tiempo ?histórico? de los Incas --por esto entiendo los hechos recogidos en la historia, o deducidos gracias a una cronología más exacta, o más bien impuesta, o superpuesta, por la nueva era histórica que significa la Conquista española: recuérdese que la historia la hacen los vencedores-- o al menos, de la civilización incaica en su último estadio conocido por los conquistadores españoles... ¿por qué empeñarse en calificar de incaica una construcción megalítica que bien pudo ser aprovechada-reutilizada por su emplazamiento oportuno?. Machu Picchu pudiera ser un resto histórico de otra civilización a la que los ?romanos de América?, es decir, los incas, aplicaron igualmente y con éxito, sus métodos de asimilación.
La pregunta siguiente nos lleva a pensar sobre los Chancas, una ?ciudad-estado? de la costa que fue vencida y conquistada por los Incas ?históricos? e incaizada, posteriormente. La inteligencia de los incas los llevaba a una organización que supone una homogeneización de un enorme territorio que tuvo por fuerza diferentes orígenes y logros de civilización. ¿Por qué suponer que los últimos Incas dieron una utilización ?canónica? a los restos de todo un complejo arquitectónico-monumental --del cual, no hay pruebas de que Machu Picchu sea el elemento más importante, sino uno sólo uno de ellos en un Valle ?Sagrado?, por el que se diseminan abundantes y semejantes ejemplos de Ciudades Perdidas-- cuya distancia del centro impedía una verdadera influencia en los hechos geo-políticos del imperio y aún más, cuya inaccesibilidad podía ser una real muralla a cualquier pretensión de lo contrario?
Si es cierto que la red de ciudadelas, consagradas siempre en presunción al culto solar, poseían también una importancia en el rito de Inti, cuya importancia sí era real como para garantizar una estabilidad político-religiosa en el Tahuantisuyu (o país incaico), ¿porqué encontrar evidencias de signos de abandono de los lugares, y más que evidencia, ausencia de información en medio del episodio de la Conquista española, hasta el punto de que los españoles ignoraron durante todos esos años que existían semejantes monumentos o ciudades? O más aún, la tesis del llamado secreto de los indígenas, parece tambalearse porque existen evidencias de conocimiento del lugar, desde 1782 en los archivos, e incluso, de su nombre. Es decir, mucho antes del ?descubrimiento? por el norteamericano Bingham, en 1911.
Me pregunto si no sería una amalgama de coincidencias entre hechos y mitos que procediendo del trauma de la Conquista (toda una época que se extendió realmente casi 200 años) la que conspirara contra el conocimiento de Machu Picchu. Un tema para la reflexión, es la consabida desorganización relativa del estado español de las Indias Occidentales, cuyo punto culminante es la venta de Machu Picchu, por una propietaria que, viviendo a doscientos kilómetros, jamás seguramente habría conocido su propiedad, es decir, lo que realmente vendía. Otra cosa que nunca mencionan los especialistas, es la existencia de ?estados cimarrones?, o sea, independientes (los más célebres en Brasil) contra los cuales luchó el imperio colonial español (y también el portugués) y que coexistieron con él. ¿Sería posible, considerando el abandono relativo desde la época incaica, continuado en la época colonial y heredado por la nueva república peruana, encarar entonces, que Machu Picchu tuvo un valor milenariamente anterior y dejó de tenerlo hace cinco siglos; y es por esa razón, que sería posible también, encarar, considerando igualmente el ningún interés económico-social de la región para una totalidad geo-política mayor, que Machu Picchu haya sido o formado parte de un estado ?cimarrón?, o un territorio simplemente relativamente abandonado por las estructuras estatales coloniales españolas, y durante mucho tiempo, sin ninguna tutela por parte de los virreyes, haya continuado su existencia ya perdida desde los tiempos incaicos?

Los trágicos acontecimientos de la Conquista del inmenso estado de los incas por los españoles en el siglo XVI --dicho sea de paso, sometimiento que no fue homogéneo ni de un solo golpe, sino gradual y traumático, hasta provocar un síndrome de los vencidos que se extiende hasta la actualidad, desgraciadamente entre los pobladores americanos de los futuros Virreinatos-- rodean Machu Picchu como una nube mágica que, sin cesar, la relaciona con estos avatares de hace ya quinientos años, pero que no son toda su historia, la cual es al parecer, superior a los treinta siglos.

¿ Ciudadela incaica, entonces... o anterior a esta maravillosa civilización precolombina?

Esta cuestión impide todo avance en la dilucidación de los misterios de Machu Picchu. Lo primero: ¿cuál fue la real función de la ciudadela? Digamos la función y tendremos el lugar que ocupaba en la historia del continente, su origen y proyección cultural. Sin embargo, esta es una pregunta, que siendo clave, nadie al parecer puede descifrarla. Una serie de deducciones lleva a pensar en múltiples funciones. Una sola cosa parece ser cierta: se puede deducir que si el complejo arquitectónico es anterior a la época inca, hubo forzosamente un cambio de funciones, y por tanto un cambio de plaza. Hay evidencias de reconstituciones ya hechas en tiempos antiguos: denotación de cambios de concepción de la arquitectura primera y por tanto transformaciones de función.
Hay materia para la reflexión en el hecho de que Machu Picchu se encontraba en los límites del Tahuantisuyu, las fronteras de un territorio que pasa a ser el amazónico (curiosamente, algunos dicen que los incas vinieron de esta cuenca; es decir, que por el contrario, Machu Picchu es uno de sus primeros asentamientos poblacionales), y sin embargo, los incas ?históricos? consideraban el Cuzco como el centro del inmenso estado, y por tanto, se deduce que Machu Picchu se encuentra en su periferia. ?Touché?, --diría cualquier opuesto a este razonamiento: es y está claro que no pueden haber múltiples centros. Pero, lo razonable sería pensar que los Incas ?olvidaron? de dónde venían. Y entonces, mitologizaron la función de su capital como ?el ombligo del mundo?: al parecer, los olvidos son convenientes (como en el caso de los aztecas, quienes edificaron un imperio floreciente y una mitológica Aztlán, de la que declaraban haber descendido en una larga peregrinación que los llevó al fin, ?casualmente?, al Valle de México y a la confluencia de los Tres Lagos).
Pero lo que se olvida, puede re-encontrarse si es ?conveniente?, no creo que esto sea contradictorio con una re-evaluación de las posibilidades del Valle Sagrado (donde está Machu Picchu y otras ciudades ?perdidas?) como conocimientos e instrumentos eficaces en la lucha de los últimos Incas contra la ocupación española?

# Posté le lundi 02 juillet 2007 18:38

Modifié le jeudi 05 juillet 2007 09:06

ESTA NACIENDO UN ARTE BLING: LATIFA AL SOWAYEL, PINTORA DEL REINO DE ARABIA SAUDITA Por Alejandro Cánovas Pérez

ESTA NACIENDO UN ARTE BLING: LATIFA AL SOWAYEL, PINTORA DEL REINO DE ARABIA SAUDITA Por Alejandro Cánovas Pérez
Está naciendo un Style Bling en la pintura contemporánea. Vivimos tiempos de mezclas de artes y de modos y modas de vida, así como de geografías culturales.

Todos tenemos una sed intensa de belleza, de la que es innata en las cosas y las personas y de la que ha sido creada por el ser humano.

Naturalmente, el concepto de lo bello y de su posesión evolucionó a través de los siglos y de la transmisión de unas culturas y civilizaciones a otras. La posibilidad de tener la belleza de cerca para vivir con ella pudo ser una realidad en el siglo XIX: recordemos que unas de las pretensiones del Art Nouveau era precisamente obtener objetos bellos en los interiores y exteriores de las moradas, edificios, y de producir obras de arte perdurables y asequibles... de aquí el gran desarrollo de las artes decorativas que no cumplió con la premisa de democratizar verdaderamente lo bello sino con el movimiento estético siguiente el Art Deco, el cual también pretendió llevar una estética de lo bello de forma masiva y pervive así en la actualidad en otras estéticas.

Pero las formas artísticas y las artes democratizadas en su concepto de lo bello para todos, volvió a perderse en el siglo pasado el XX en una estética imposible de descifrar a causa precisamente de las yuxtaposiciones. Creo que el Style Bling o la Bling Attitude está devolviendo la satisfacción de comprender lo bello y al mismo tiempo de poseerlo. De ahí su éxito en todas las capitales y países del mundo.

Y que es bling? Que es Estilo Bling? Las pedrerías finas y semi-finas, las sedas, el oro, la plata, la artesanía, las artes decorativas, los vestidos y obras de arquitectura interior con su prestigio expresado en valor monetario inmenso fueron patrimonio durante siglos de unos pocos propietarios. Demasiado pocos, tal vez, por ejemplo en la época de Napoleón III en la Francia del XIX, en la que se comienzan las imitaciones en la joyería, en la arquitectura y otras artes debido a que la oferta de estos objetos valiosos comenzó a estar muy por debajo de la demanda: ya finales del siglo XIX el oro se combinaba con el cristal y el esmalte en la joyería Art Nouveau.

El Bling planetario retoma esta tradición y con la mezcla de verdaderos y falsos objetos, de materiales de disímiles orígenes, con la mezcla de estéticas diferentes y exportado y repartido a todos los rincones del globo, se afirma como una visión estética del mundo de la nueva generación de artistas, ya sean de Estados Unidos, de América Latina, de Europa o de Asia, en este caso, del Reino de Arabia Saudita. Bling es lo brillante, lo chocante por su combinación inhabitual, lo grandilocuente y lo que remite a una belleza alimentada como una nueva opción: más íntima, económica y crecida de las luces de la Moda Para Todos... y para algunos, y de los Mitos artísticos que nos vienen de hace ya dos siglos --pensemos, por ejemplo en la George Sand vestida de hombre con sus pañuelos, peinado, maquillaje y joyería de mujer.

Pues bien, Latifa AL SOWAYEL comenzó sus primeros pasos con el diseño de su propia ropa y de sus colores y ahora, de la moda extiende sus conceptos artísticos a la pintura. Su primera Serie pictórica que ha querido llamar La vie en or, tiene como signo estético distintivo el Bling proveniente del Fashion universo. Está compuesta en realidad por una subserie de pinturas y otra subserie de muebles en opción única, es decir como creaciones originales y con destino decorativo. De manera que en realidad, la que ha llamado Collection La vie en or tiene en su lista más de cincuenta cuadros y una veintena de muebles.

Otro signo estético distintivo de las obras de la artista es la mención. Debemos explicar que Latifa AL SOWAYEL habla cinco lenguas: árabe, inglés, español, francés e italiano y que la convivencia con su padre saudí, su madre de origen cubano-venezolano y su abuela cubana, así como sus viajes a Europa, le ha hecho respirar un ambiente cultural múltiple. El título de su Colección viene del referente de la canción de Edith Piaf «La vie en rose» y de la presencia del dorado en multitud de sus obras pictóricas y de arte decorativa y porque en el Bling, el dorado es esencial.

Así pues, revisando las obras pictóricas encontraremos títulos tales como: La vie en rose- To Piaf; Monarca`s Wish; Always Scherrer; Mi selva; Lagerfeld No. 5, Bismallah; Saturday Day Fever; Cavalli Rocks the Desert; To Russia with Love; Bling, the Palm Tree y en el caso de las de arte decorativa (muebles): Puff Girls in Black; Silla HRH; Puff Recamier New Year 2007; Silla Her Majesty; Puff o escabel Golden Mignon; Silla Roxana; o para finalizar la enumeración Puff Queen of Saba.

La mención llega a otros terrenos de significación estética por ejemplo, cuando se yuxtaponen en un cuadro un pañuelo de mujer, un broche mariposa y un marco estilo Luis XV. Más allá de esto, el óleo, el acrílico y pendientes o collares, cintos de marcas reconocidas en el Fashion World de Paris, Nueva York, Madrid y Venecia, se unen para crear una Bling-Sensación estética.

Su Arabia querida convive en un puñal antiguo con un pañuelo Kenzo, mientras que puede estar en una oración del Corán ejecutada sobre pintura dorada y con un broche Swarovsky en forma de rosa, o en mucho más: en un sentido de la combinación de colores y técnicas pictóricas que dentro del Arte Bling deben más exactamente definirse como collage. Así un pequeño puff o escabel ejecutado en cuero dorado está adornado con un bordado de cuentas negras pertenecientes a otro objeto de los años 20 del siglo pasado, o una silla de ejecución veneciana, estilo imperio romano deja asomar en su tejido púrpura, lentejuelas y un collar-pectoral hecho en Venecia.

La mención del oro a través del dorado, de la plata a través del plateado, de joyas en su valor genuino, con piezas originales en oro blanco, amarillo, y zafiros y diamantes o también de accesorios y/o joyas de antigüedad reconocida o de un valor coleccionable como Swarovsky y otros creadores como Yves Saint-Laurent, Scherrer, Kenzo, Gianfranco Ferre e Irina Volkonsky, revela la intención de Latifa AL SOWAYEL de otorgar referentes a sus obras en todos los continentes y en diferentes épocas.

Me pregunto si éste es el alcance del Estilo Bling o si Latifa AL SOWAYEL ha encontrado más que un Estilo Bling, su personal concepción de Arte Bling.

En todo caso, la actual Collection La vie en or comienza a ser apreciada y vendida, y antes de que como conjunto desaparezca en manos de aficionados al arte, llamo la atención sobre el hecho de ser en su país y probablemente, en el mundo, la primera vez que se concibe Arte Bling.

He tenido conocimiento de estas obras por varias exposiciones privadas en las que ella ha participado y ahora la artista se prepara para varias exhibiciones en Francia e Italia.

Estoy complacido en dar por altamente significativo un hecho más: Latifa AL SOWAYEL es la primera mujer pintora registrada en el listado de Derecho de Autor del Reino de Arabia Saudita. Semejante reconocimiento se debe a un país en plena expansión social y cultural y a su propio mérito a pesar de su juventud.

Le toca a Latifa AL SOWAYEL el recorrer un camino fructífero y que sin duda dará mucho placer a sus admiradores, y para las nuevas formas del arte contemporáneo, una nueva definición a la que ella ha contribuido con su trabajo: Arte Bling.

# Posté le mardi 12 juin 2007 16:54

Modifié le mardi 12 juin 2007 17:15

LA “NUEVA SOCIEDAD” EN CUBA (1959-2007) Por Alejandro Cánovas Pérez

LA “NUEVA SOCIEDAD” EN CUBA (1959-2007) Por Alejandro Cánovas Pérez
Durante la primera década de la revolución cubana de 1959; es decir, hasta 1970, el mito del Hombre Nuevo junto con el de la Nueva Sociedad, significaba sociedad igual a sin clases, y tuvo su culminación-sublimación con la muerte del argentino iluminado Ernesto Che Guevara en 1967 y tuvo de la misma forma, su ridículo y crisis en valores ideológicos, con el llamado fracaso de la Zafra Azucarera de los 10 millones de toneladas de azúcar de 1970.
Hasta aquí, las volutas de gloria y de incienso celeste rodearon una verdad histórica, creando mitos que siguieron de cerca las verdades sociales, en el resto de las décadas “revolucionarias” --con gran perfume más bien eclesiástico, y esto, paradójicamente, pues, la cúpula gobernante y su líder, mantuvieron un conflicto constante con la Iglesia católica cubana durante varias décadas (¿sospecha de competencia en el poder?).
Resultado:
De un no muy complicado traspaso sucesivo de poderes --por comparación al episodio magno de la Revolución francesa de 1789-- emergió como único líder (desaparecido el inteligentísimo y popular Camilo Cienfuegos en 1959, y el Che, en 1967), el señor Fidel Castro.
Un análisis objetivo demuestra que la burguesía cubana salió del país atemorizada por el cariz de los acontecimientos, pero en justicia, también expulsada por una supuesta “complicidad, alianza y entrega total al imperio norteamericano” --es decir, acusada de ser en esencia, traidora al ideal del nacionalismo cubano. Por una parte, esto perjudicó a la totalidad de sus miembros, ya que muchos deseaban un desarrollo nacional (las publicidades comerciales de la revista Bohemia y Carteles, por ejemplo, muestran esa voluntad política en los años 1959-1961) y por otra, el verdadero fin perseguido se hizo realidad: el dejar al país si su clase gobernante, sin ricos, sin “clase dominante”, esto último, según la terminología del marxismo.

¿Qué sustituyó a la antigua burguesía cubana?

Pues, una composición de gentes venidas de todos los estamentos y clases sociales, incluyendo tránsfugas de la clase media, profesionales que permanecieron en Cuba y de los estratos humildes. Cierto es que en esos primeros años, la emigración hacia el extranjero y la emigración hacia la capital, La Habana, provocó grandes cambios en el balance de la población urbana y rural: este es un fenómeno que explicará que los descendientes de los propietarios campesinos agraciados por la Reforma Agraria del 17 de mayo de 1959, vivieran a partir de entonces, como integrantes de otro grupo o clase social en las ciudades principales del país... otro costado de este problema que se explicará más tarde en este ensayo. Sin embargo, el paralelo con la Revolución francesa de 1789 casi queda resuelto nuevamente, porque apareció un aglutinante que favoreció-reprimió las aspiraciones de estos grupos sociales en cuanto a la sustitución de la burguesía cubana. Un Napoleón Bonaparte a la cubana, fue tomando las riendas de un Poder y como en el caso de los antiguos faraones, alcanzó la ideología --espejo de la sociedad, de los individuos y de la naturaleza--, la política, el poder militar, y hasta pretendió ejercer una sustitución bastante extraña de Dios al menos al parecer intentada, pero no conseguida, afortunadamente (algunas imágenes desvariadas de sus contemporáneos de los sesenta pretendieron que, a sus 33 años, hubiera podido haber alguna coincidencia con el Cristo).
Característicamente faraónico, es el hecho de que primero, el fracaso de la Zafra de los 10 millones, segundo, del desarrollo de una ganadería “nueva” --que arrastrara a figuras como André Voisin, muerto súbitamente en Cuba--, tercero, el fracaso de la búsqueda de un país de “no monocultivo”: es decir, no dedicado exclusivamente a la caña de azúcar, industria nacional actualmente arruinada en el primer país productor mundial de azúcar de caña durante dos siglos, y por ultimo, de la economía en general se resolviera ya a partir de la década de los setenta con un discurso auto-alabatorio y encubridor de los errores de la gestión y con una identificación del destino personal, de la utopía personal, de los planes personales, asumidos como el destino del país entero por parte de Fidel Castro, y por parte de la élite construída por él.

Castro, el Faraón, y su élite:

Caso curioso: las relaciones interpersonales y sociales en este extraño proceso de “construcción de la nueva sociedad” (1959-2006), se establecieron a partir del silogismo: si me adoras, ocupas un puesto «social» apreciable; si te dedicas a adorarme en toda mi plenitud, estarás tanto más cerca de mí y de las ventajas, (como el pueblo egipcio adoraba, por ejemplo, a su Akenathón, el faraón hereje, el utopista... como a un dios), si no, serás marginado, serás expulsado (explícita o implícitamente) por traición a los ideales de la nación.
El resultado fue sencillamente, un éxodo hacia el exterior del país proveniente ya no de la burguesía, sino de todos los sectores o grupos sociales cubanos, mantenido desde los albores de la revolución de 1959. Alguien dijo que se le adoraba como al padre hipostasiado a lo que yo sumo, que se le odiaba de igual forma, por sus arbitrariedades. Se comprenderá, por tanto que partido político (el Partido Comunista), estado (construido de forma semejante a la monarquía absoluta) y país están unidos a esta la imagen faraónica de Castro.
Pero, un faraón necesita de una clase que lo sustente: la élite cubana, participante de las migajas de poder político, y que también se dedica a cultivar este tipo de adoración, por el aquello de “si adoras, lo que yo adoro, entonces, también puedes adorarme a mí” (lo cual constituyen migajas de adoración, garantías de un faraonismo casi eterno)... ¡Pobre cubano!
Ahora al grano: ¿cómo es posible que se desgañiten diciendo que en Cuba no hay clases sociales, que no hay explotación de clases, que no hay nadie en el puesto del “explotador”?
El sueño dorado de la propiedad colectiva (la comuna, la vida comunal, el comunismo) es cultivado interesadamente por Castro, pero, también, por esta élite.
Al grano, de nuevo:
La propiedad estatal, símbolo de sustitución de una clase que poseía la propiedad privada (vale decir, la antigua burguesía cubana) es en realidad y paradójicamente, la estructura en la que la élite (estado y partido político en el poder) garantiza el disfrute comunal de una gigantesca propiedad privada en que está convertida toda la Isla de Cuba, gracias a Fidel Castro. Digamos que extemporáneamente faraónica, pues, de derecho no existe, aunque sí, de facto.
Eternidad para el socialismo cubano; claro, inamovilidad para este estado de cosas: la más grande aspiración de la civilización faraónica del Nilo (3000 años, de saldo crediticio a su favor). Faltaría ahora, que a su muerte próxima, el Máximo Líder como Casa de Dios (Faraón), sea momificado, para entonces, trasladar el Nilo al Caribe y confundir la Corriente del Golfo con su bello referente africano. Pero, existe un primer paso, al menos comprobable: la construcción de las pirámides, en su forma de trabajo forzado y gratuito, ya tiene un pasado en la Isla: los llamados al “trabajo voluntario” y las escuelas de estudio-trabajo, los profesionales que aportan miles de pesos o de dólares al “estado”(léase a la inmensa propiedad privada comunal) con lo cual se beneficia esta élite, de un plus, de una ganancia, sin par, en los llamados países capitalistas occidentales).
La “propiedad estatal” detentada en Cuba, disfrutada por la élite cubana, es el sueño más descabellado y maravilloso de un millonario, hecho realidad: el disfrute de la fortuna, sin sus responsabilidades y desvelos, amén de sus grandes amarguras.
“Capitalismo de estado”: fácil para el que teniendo a su nombre una cuenta millonaria, la administra para él y su familia en realidad, sin que el fracaso económico lo arruine, porque tiene siempre una alternativa, en esa inmensa propiedad privada comunal. Esto explica la ruina de un país, en verdad muy rico, de reservas humanas y naturales enormes. Desastre que afecta una mayoría de cubanos, pero que no toca seriamente a esa élite. Es el monstruo-pesadilla-ficción-realidad, esa novela de George Orwell: 1984.
Por su forma, engañosa y no legal, la propiedad privada de toda la nación cubana detentada bajo la denominación de “propiedad estatal”, recuerda otro famoso silogismo: Roma posee el mundo, yo poseo Roma... luego el mundo es mío (claro que esto último nunca se dice). La pertenencia al Partido Comunista de Cuba (PCC) y la condición de dirigente del Estado, ambas cosas hacen que se pueda participar del disfrute privado usufructuario de la inmensa hacienda cubana. Luego los que son expulsados por hacer una competencia de poder con el Máximo Líder o sus más allegados, quedan despojados automáticamente de esta condición.
También es evidente la razón por la cual Castro y su élite, combaten como “delincuencia” un tipo de “nueva sustitución” de clase, y de cambio hacia la propiedad privada real. Para ello han creado una figura legal que llaman “enriquecimiento ilícito”, la cual revela muy bien las intenciones y pensamientos de quien legisla de facto: “non lícita porque no es como mi forma de enriquecerme” . El poder castrista considera legal (cuando sabemos que es de facto) su fuente de riqueza y su manera de detentar la propiedad privada... las otras formas claramente no son “legales” . Todo esto es contraproducente y explica el desconcierto de todo extranjero a la hora de tratar de explicarse las realidades de Cuba.

Sobre la propiedad privada en Cuba

Definida por el marxismo como que el poseedor y el beneficiario de su producto, son el mismo ente: persona natural, moral y jurídica a la vez, la propiedad privada no existe como una definición legal aceptada en el repertorio de leyes actual de la Isla. Por lo menos aplicada a los nacionales cubanos se admite o que se llama “propiedad personal” .
Los pocos sujetos de propiedad verdaderamente privada, claro, también de facto, veremos por qué, existen aparentemente en la tierra, contando con que el “Estado cubano” detenta después de las Reformas Agrarias, comenzando por la del 17 de mayo de 1959, el 70 % de la tierra cultivable de la Isla. La Asociación Nacional de Agricultores Pequeños --obsérvese, lo de “pequeños”, sustituyendo lo de “privados”... ¡todo un síntoma!—los agrupa en ¡¡cooperativas!! Se encubre con este término una forma de propiedad privada sobre la tierra, forzada en su casi total mayoría a ser detentada comunalmente. Sin embargo, no nos engañemos, es una falsa analogía, puesta solamente como espejismo al lado de la “propiedad estatal”. Los campesinos, en su condición clasista no tienen verdaderamente sino un poder subalterno o sometido a la élite. Pero el objetivo esencial es el debilitar, es el no tener un propietario individual privado grande o suficientemente fuerte, ligado a la tierra en todo el país, ni siquiera propietario privado en realidad: la conclusión es que el detentor no se siente propietario, sino usufructuario de su propiedad. Importante: ésta no se vende ni se compra: lo cual en el sentido capitalista dice que no tiene valor social (para comprenderlo mejor Marx dice en su famoso capítulo IV de El capital, que el capital es valor social, precisamente). Inteligente y genial, esta manera de la élite de desalentar a otro capitalista --de la tierra en este caso.
El mejor socialismo cubano, el perfeccionado después del llamado Período Especial es igual a un capitalismo existente como fascismo. Marx tiene razón: los extremos se juntan...*

¿Transmisión y herencia de propiedad en Cuba? Un gran, surrealista y angustioso problema. Esta situación se une al hecho de que todas las pequeñas, medianas y grandes industrias que funcionan, y hoteles, por ejemplo, pertenecen al “Estado”; es decir, a la propiedad privada colegiada o comunal de la élite castrista, y por supuesto, principalmente, a Castro.

¿Un acuerdo entre Miami: vieja clase y La Habana: nueva clase?

Demás está decir, que nunca se pondrán de acuerdo, la burguesía cubana de Miami, Estados Unidos, expropiada, por demás, y la nueva clase formada cualitativamente por una extraña y tácita alianza interna, y cómplice histórica, todavía, de aquella expropiación.
¿Se comprende ahora, el conflicto “fraticida” entre cubanos de ambos lados de la Corriente del Golfo? Ni la antigua burguesía está dispuesta a renunciar a su derecho a la propiedad privada confiscada, ni la nueva clase --”nueva sociedad”--, está dispuesta a dejarse “expropiar” a su vez, como ya lo había hecho en otra época histórica a su antecesora. ¿Se comprende que la “nueva sociedad” o élite castrista no va a permitir nuevos partidos políticos, pues el único (Partido Comunista de Cuba) la cohesiona y le da estabilidad en el poder? ¿Más partidos políticos no sería igual a repartir la inmensa propiedad castrista faraónica? Una condición de acuerdo para el que ahora llamamos “proceso de la transición”, sería el reconocimiento de ambos DERECHOS POLÍTICOS, para entablar una CONCILIACIÓN ENTRE CLASES DOMINANTES o “sociedad” en Cuba: la burguesía expropiada y madre, en el exterior de la isla y la burguesía élite sin su Faraón, hija, en el país.
Los que acusan de retroceso histórico el llamado Período Especial de los años 90 del pasado siglo XX en Cuba, tienen razón. Fue la culminación de un proceso comenzado casi desde el mismo primer instante del 1 de enero de 1959. Cuba era un país capitalista en desarrollo antes de 1959 y después de esta fecha, pasó a ser paulatinamente, una nación feudalizada, estancada y una extemporánea monarquía absoluta de la actualidad. El faraonismo de Castro es, posiblemente, una aberración histórica, pero es Historia.

Nótese que la realidad es por una parte, el “capitalismo de Estado” para los inversores extranjeros; por otra, el “socialismo eterno” para los cubanos ajenos a la élite y a Castro... y ¿qué, para la “nueva sociedad” y Castro?

La genialidad de Fidel Castro ha sido, sin dudas, la de dotar a Cuba de un capitalismo-comunista, que ni soñado por los ideólogos de la famosa convergencia social de los años 70 del pasado siglo. Cada nación tiene sus peculiaridades, ésta es una de las de Cuba. País nuevo, experimento de república apenas centenario (1902-1959). Veremos qué le depara el futuro. Asistimos sorprendidos a la conformación de la doctrina del destino manifiesto cubano: pero, hay todavía, un problema más...
Los nuevos millonarios cubanos (nacidos como la hierba entre los cultivos) no pertenecientes a la élite castrista son declarados “enriquecidos ilícitamente” y despojados, claro, y castigados con años de encierro. Es decir, no hay un derecho que sancione, reconozca, estimule un tipo de capitalista individual “nacional”. A largo plazo, esto será catastrófico para Cuba. Sin embargo, el interés inmediato de la “élite capitalista a su manera”, es decir, Castro y la “nueva sociedad cubana”, consiste en mantener el secreto de la detención de la inmensa propieda privada auto-adjudicada por el Comandante en Jefe (El Hacendado) bajo la forma llamada de propiedad estatal. Lamentablemente, es también extemporáneo que el caudillismo que tanto afectó las repúblicas latinoamericanas después de sus respectivas guerras de independencia del imperio español, nos dañe igualmente, en el siglo XXI --no se olvide nunca un Miranda, queriendo ser el Inca de un imperio trasnochado. Se explican tal vez así, los constantes procesos por “traición a la revolución, a la confianza de Fidel Castro, a la nación”, de aquéllos que, pertenecientes a la élite, intentan desarrollar una manera individual de detención de propiedad privada y de riquezas (véase los llamados procesos políticos por “Dulce Vida” en los setenta, o el famoso proceso de Arnaldo Ochoa, Causa No. 1 de 1989, por ejemplo).
Es decir, asistimos a una cierta forma de concurrencia, de competencia, de individuos aislados que representan otra concepción del capitalismo, o más bien para el caso de Cuba, la antigua forma. Estos competidores deben ser eliminados, pues peligra la única propiedad privada faraónica cubana.

Marx tenía razón: los extremos se juntan.*

Sin embargo, en el plano internacional, los inversores extranjeros se las ven con una élite (“nueva sociedad”) homogénea (fidelista, en estos términos), pero no legalmente o de derecho, poseedora de lo que posee. Esto es un problema, insisto, surrealista. Una cuenta bancaria está a nombre de un ciudadano particular que no es su dueño, sino que representa una sociedad ficticia “estatal”. Las sociedades comerciales deben ser personas jurídicas, pero los hombres también. Por ejemplo, también, se constituye una empresa “estatal cubana” que vende los productos turísticos de un hotel a una compañía extranjera, o ambas operan juntas. El cubano común, es decir, excluido de la élite, no tiene nada que hacer en ella: con o sin capital, no tiene el “aval de la élite” y por supuesto, no puede disfrutar de las ventajas, porque aquí sí no hay “socialismo eterno”: se trata de “capitalismo de estado”. ¡ Irónico o no!

Tengo, vamos a ver lo que tenía que tener

Esta cita de un poema conocido de Nicolás Guillén, ilustra la contradicción de este momento político. La revolución nacionalista que había “nacionalizado” los bienes del país para “beneficio” de los conciudadanos, es hoy un simulacro: los cubanos ajenos a la élite no son más que metecos, o los no ciudadanos de la Atenas de los tiempos antiguos, no pertenecen al país en que han nacido, así como el país no les pertenece... las playas, las tierras, los edificios, las empresas, los bienes adjudicados o a la élite o a extranjeros, les son extraños. La isla de la Utopía castrista faraónica ha recreado su propia versión de “nueva sociedad”. Castro y su nueva clase que bien llamaremos “burguesa de nuevo tipo” transformaron el proceso de la revolución (RE-VOLUCIÓN) de 1959, en una involución (IN-VOLUCIÓN) en la actualidad. Castro y su nueva clase lograron aplicar el precepto marxista de la afirmación de algo... hasta conseguir su propia negación.

Marx tenía razón: los extremos se juntan.*

*NOTA BENE: Marx nunca afirmó nada parecido ( A.C.P.)

# Posté le mercredi 21 février 2007 15:34